8.08.2006

Muy moderna...


El espacio ha constituido uno de los temas conceptuales, que, para el caso de las ciencias sociales, se le identifica a manera de escenario del hombre, pues la noción espacial conlleva más a una interpretación del reflejo mental del hombre. Es así como la escala y la dimensión definen el tipo de espacio, por lo que desde la perspectiva humana la inmediación privada y pública se ha identificado respectivamente en la figura del ‘hombre individual’ y el ‘hombre colectivo’.

La visión del mundo participa de la comprensión individual desde un condicionamiento colectivo, es así como se complementa esta idea como la correspondencia espacial entre las cosas, así, el orden debe su conformación a un relativismo supeditado a la historia de la razón humana, por lo que la discusión filosófica se centra en la dialéctica orden - desorden. De ahí que a la capacidad de autoorganización se le caracterice como cambio y reacción social, por lo que las manifestaciones en los espacios públicos constituyen un foco de alerta por parte de la sociedad que de manera directa o indirecta le apoya, sin embargo, cabe hacerse la cuestión: ¿Cuáles son los límites de estas manifestaciones?

Se propone partir de la descripción de espacios abiertos y cerrados para desembocar en su diagnóstico contemporáneo a partir de los movimientos sociales y sus repercusiones en la arquitectura contemporánea desde su dimensión colectiva. La modernidad es el movimiento hito en la historia del mundo en que se instauran un sistema mundial de relaciones sociales, de ahí que la humanidad se organice, funcione e interactúe sobre la base del núcleo común estipulado en la forma de Estado - Nación; en cambio, la modernización se asocia a cambios cuantitativos en los niveles de desarrollo económico, tecnológico y cultural.

Fuentes generales de referencia:
Frampton, Kenneth. 1998. Historia crítica de la arquitectura moderna. Barcelona. España. Gustavo Gili.
Cerasi, Maurice. 1990. El espacio colectivo de la ciudad. Barcelona. España.
Eisenstadt, S.N. Modernización. Movimientos de protesta y cambio social. Amorrortu Editores. Buenos Aires. Argentina.

Una pregunta filosófica acerca del orden y desorden en la arquitectura


En un abordaje escolar se proponía analizar el desarrollo ético de la urbe desde los emblemas arquitectónicos que sintetizaban, expresaban o identificaban al poder en el espacio público. Reconociendo un proceso evolutivo en el que el hombre ha antepuesto el control contextual, los límites de dominio trascienden del espacio material inmediato al espacio físico no tangible, por lo que se establece el cambio radical del medio donde reside, aquí entran las distintas escalas de aprehensión del espacio arquitectónico.

El hombre cuestiona su posición en el espacio pasando por diferentes escalas, desde las globales, pasando por las corpóreas y existenciales, es así como se interrelaciona la escala y el límite para establecer las restricciones a que se somete su ubicación espacial. La visión del mundo se configura desde una comprensión individual del condicionamiento colectivo, por lo que el hombre ha partido de discernir los límites desde su todo particular, esto es, que el primer encuentro con un fenómeno implica la situación derivada de la ubicación, temporalidad y disposición, cabe cuestionarse entonces, ¿si la evolución del hombre a la par que su pensamiento, habría de derivar en un desarrollo progresivo de la visión del mundo? La situación contextual de un objeto armónico deberá su disposición a reglas tendientes a establecer relaciones entre sus constituyentes, por lo que esta correspondencia espacial entre las cosas remite a un orden, sin embargo, cabe dilucidar si dicha relación cuando es producto de la autoorganización, del azar... ¿deja de ser orden para convertirse en desorden? ¿tienden a caracterizarse las visiones del mundo bajo una modalidad "ordenada" o "desordenada" desde este sentido? Igualmente se cuestiona si en la arquitectura del poder, se refleja una visión del mundo preconfigurada y determinista, o si sólo se trata de una respuesta inmediata ante un fragmento sin sentido de la realidad.

Fuentes generales de referencia:Abbagnano. Nicola. Diccionario de filosofía. Fondo de Cultura Económica.Villoro, Luis. "Filosofía para un fin de siglo". Sociedad, ciencia y cultura. Editorial Cal y Arena.